La interna de divisiones en el Movimiento Al Socialismo (MAS) alcanza niveles sin precedentes, con denuncias y contradenuncias ligadas con trata, estupro, acoso sexual y ahora también presuntas violaciones que exponen el resquebrajamiento del partido oficialista.
Quedó confirmado que Evo Morales deberá brindar mañana su versión en torno a la causa de supuesto estupro cometido contra una menor de 15 años, quien habría tenido una hija con el excocalero en 2018. Esto, luego de que el expresidente recibiera ayer la notificación de la convocatoria.
Enterado de ello, Morales salió al cruce ante los medios y se mostró convencido de que vencerá en este proceso. Es más. Dijo que cuenta con 200 abogados que lo defenderán desinteresadamente. “Vamos a defendernos. Me defendí frente a todos los presidentes. Banzer, Tuto, Mesa, Paz Estenssoro. Anoche me llamaron. Hay 200 abogados dispuestos a defender a Evo gratuitamente”, expresó, cobijado por sus seguidores, y seguro de que es blanco de acusaciones porque “lidera” encuestas con miras a los comicios generales de 2025.
Pero su situación toma tintes más complejos. Este martes, se destaparon del pasado dos acusaciones con tesitura mayor: presunta violación contra dos menores en 2014.
La directora de Género y Generacional de la Alcaldía de Cochabamba, Tatiana Herrera, apuntó que las víctimas pertenecerían a un sindicato del Trópico cochabambino y que ambas habrían ido a trabajar al Palacio de Gobierno en limpieza.
“Tenemos varios antecedentes desde el caso (Gabriela) Zapata, Noemí y ahora estamos con dos víctimas que están a buen resguardo y van a presentar su denuncia en su momento, dado en razón de que este sujeto, en 2014, lamentablemente, habría abusado de cada una de ellas”, relató la funcionaria, quien a su vez señaló que los vejámenes se habrían suscitado en el Palacio de Gobierno, cuando Evo era dignatario.
“Ellas están muy atemorizadas por lo que implica, pero están decididas a contar su verdad en razón a todos los hechos que se han dado en nuestro país desde que este señor ha sido presidente”.
Según Herrera, las menores tenían entre 14 y 16 años.
Los progenitores de una de ellas habrían sido acusados falsamente de narcotráfico, en una suerte de arremetida por haber denunciado el hecho en el pasado.
Conocedores del caso de estupro que pone a Morales bajo el foco de la Justicia, se animaron a volver a la palestra.
“DARÁ LA CARA”
La defensa legal de Evo Morales no observa garantías legales para que este asista mañana a la citación emitida por la Fiscalía, en torno al expediente sobre presunto estupro contra una menor de 15 años. Sin embargo, estima que “dará la cara”.
El abogado Vladimir Ochoa, parte del equipo jurídico del “evismo”, aseguró lo siguiente, en nota con Gigavisión: “No existen las garantías, las condiciones jurídicas. Vamos a recurrir a los recursos que la ley nos flanquee para la mejor defensa”.
Para Ochoa, “el que nada tiene, nada teme”.
SURGE MUJER “EVISTA” CONTRA ARCE
Al calor del fuego interno en el MAS, apareció una mujer “evista” con la venia del diputado Héctor Arce.
Esta mujer, de 24 años, apuntó directamente contra el presidente Luis Arce. Lo acusó de acoso sexual, violencia psicológica y abuso de poder. Según ella, tiene en su poder chats, audios y una chalina presuntamente del Jefe de Estado como “pruebas” de la supuesta relación que ambos habrían sostenido.
“El Presidente me llamó, me llevó a La Paz y me dijo que quería que sea viceministra de Deportes. Yo fui, me recogieron los vehículos del Presidente de El Alto. En Casa Grande del Pueblo, él me espero con vino tarijeño y me dijo que celebremos porque ya era viceministra. Ahí pasó lo que tuvo que pasar (…). “Después nos vimos también en Santa Cruz y luego otras veces en La Paz. Una vez, él me propuso ser su pareja y acepté. Nos veíamos dos veces a la semana y él a veces venía disfrazado de taxista”, redondeó.
El «arcismo», por su lado, considera que la denuncia de la mujer responde a una calumnia. El presidente de la Regional Urbana del MAS, Miguel Delgadillo, expresó que nunca la vieron cerca de Arce, razón por la que cree que el objetivo es ensuciar la imagen del Jefe de Estado.

